El proceso de globalización.
Así como hemos constatado la existencia de una gran diversidad cultural también hemos de tener presente un fenómeno que cada vez va adquiriendo más fuerza: es el proceso de globalización.
El intercambio entre culturas o la colonización cultural no es un fenómeno nuevo, tenemos ejemplos en la helenización de Roma o la romanización del mediterráneo, en la extensión del Islam o el descubrimiento de América, pero la diferencia es que ahora es por primera vez a escala planetaria y se produce en todos los niveles: económicos, sociales, políticos y culturales.
Seguiremos el siguiente esquema:
a) Origen.
b) Características.
c) Valoración.
Origen.
. Tiene dos momentos fundamentales:
a) Siglo XV: la globalización se inicia con el desarrollo y la expansión del capitalismo más allá de Europa (Asia, África, América y Australia) realizada desde el etnocentrismo y a través del colonialismo y el imperialismo.
El eje de todo el proceso consiste en la explotación del tercer mundo para poder realizar una acumulación de riqueza y capital en el primer mundo.
Los mecanismos que utiliza para ello son los siguientes:
1. Establecen la dependencia colonial con la complicidad de los gobiernos locales. Éstos les proporcionan: mano de obra barata y bajo control, materias primas, cuadros administrativos y un ejército sumiso.
2. Desarticulan las economías indígenas haciéndolas dependientes de la metrópoli. El resultado es que las economías indígenas que en un principio no son muy ricas pero suelen ser autosuficientes se ven rápidamente empobrecidas. Las metrópolis colocan en ellas sus excedentes de productos y de capital. Las vías para llevar a cabo esto son muy variadas:
Supresión de barreras arancelarias. Los aranceles, que son unas tasas que se cobran a los productos importados para proteger los productos autóctonos de su competencia, son suprimidos. Así se imponen los productos de la metrópoli que, en un principio, son más baratos. Esto produce la ruina de los agricultores autóctonos y su proletarización, con lo que se obtendrá además de pobreza y hambre mano de obra barata. Una vez arruinada la economía local se suben los precios. El país, que en un principio podía ser autosuficiente en esa área económica, empieza a ser dependiente y a contraer deudas con la metrópoli. Se genera así una deuda externa que se financia desde la metrópoli con créditos a un tipo de interés abusivo.
Imposición de nuevas tecnologías. Crea una dependencia tecnológica ya que se imponen procesos productivos que dependen de los técnicos venidos desde la metrópoli ya que los locales no tienen formación suficiente.
Imposición de productos manufacturados de la metrópoli. De esta manera coloca sus excedentes tanto de productos como de capital.
3. Intercambio desigual. Aprovechando su mayor poder económico y político la metrópoli impone los precios y las condiciones de mercado de manera desigual e injusta.
b) En el siglo XX: después del proceso de descolonización el proceso de globalización se caracteriza por la aparición de grandes hegemonías regionales (EUA, UE y Japón) con sus respectivas áreas de influencia.
En este contexto, dominado por el comercio entre las grandes potencias, se combinan la competencia entre multinacionales por el dominio de mercados con la colaboración, en otras ocasiones, para su explotación conjunta.
Características.
Estrechamente relacionados, tres, son los rasgos que caracterizan el actual proceso de globalización: la extensión del capitalismo, la occidentalización del mundo y la homogeneización cultural. Los analizaremos uno por uno pero se relacionan como se puede observar en el siguiente mapa conceptual:
La extensión del capitalismo.
Aquí describimos el capitalismo como un sistema económico y político.
El sistema económico.
Según K. Marx dos son los rasgos que definen este sistema económico:
a) Modo de producción y distribución de bienes.
El fundamento de este sistema económico es la existencia de la propiedad privada, ésta divide a la sociedad en dos clases diferenciadas, los propietarios de los medios de producción (empresarios o capitalistas) y aquéllos que no lo son (trabajadores o asalariados) que se ven obligados a vender lo único que tienen (su fuerza de trabajo) bajo las condiciones que impone la otra clase social. Estas relaciones de producción definen un modo de producción y distribución de bienes injusto: se legitima que el empresario, que posee los medios de producción, se apropie de una parte del beneficio que corresponde al trabajador (plusvalía) de tal manera que aquél que más trabaja, en unas condiciones que Marx define como alienantes y deshumanizadas, es precisamente quién menos beneficio obtiene.
b) Economía de mercado.
Este modo de producción de bienes se rige por lo que se denominan leyes del mercado:
La ley de la oferta y la demanda. El precio de un producto es el resultado de la relación entre la demanda de ese producto y la oferta existente. A más demanda y menos oferta el precio sube y baja a la inversa. Esto determina igual el coste de los productos como el de los salarios, justificándose en este caso la necesidad del desempleo en la idea de tener costes salariales bajos que son más competitivos.
Libre competencia. Las empresas compiten entre sí según la ley de la oferta y la demanda sin ninguna intervención del Estado para regular precios o salarios (también establece la competencia entre trabajadores). Eliminación de todo tipo de controles que regulen posibles abusos (especulación, competencia desleal, situaciones de dominio o monopolios).
Libre comercio. Supresión de barreras arancelarias.
Aspectos que se globalizan y uniformizan en el plano económico:
Interdependencia entre países y regiones.
Grupos empresariales multinacionales y transnacionales.
Mercados financieros.
Conjunto de bienes y servicios producidos.
Relaciones de producción. Las condiciones laborales en general: salarios, horas de trabajo, prestaciones sociales, etc.
El sistema político.
Aunque el capitalismo es capaz de convivir con otros sistemas políticos de carácter autoritario en la actualidad el sistema dominante es la democracia parlamentaria. Dentro de este sistema político existen dos modelos alternativos que implican también dos visiones económicas y sociales: el neoliberalismo y la socialdemocracia.
a) El neoliberalismo.
Es defendido por los partidos conservadores y de centro derecha. Sus ideas son las siguientes:
Disminución del papel del Estado. Esto implica la no intervención del Estado en la economía y mediante la potenciación de la iniciativa privada a través de la privatización de todos los servicios (sanidad, educación, transporte, etc.) De esta manera defienden la disminución de los impuestos directos (no así los indirectos) y que no sean progresivos (que todo el mundo pague igual)
Su máxima preocupación es el aumento de la producción, el crecimiento económico que por sí mismo será capaz de solventar todos los problemas. Cuanta más riqueza se produzca mejor viviremos todos.
Ante los problemas sociales como la inseguridad proponen mayor represión de los delitos. Ante la necesidad y la pobreza plantean como solución la caridad.
a) La socialdemocracia.
Es defendido por partidos de centro izquierda y socialistas. Sus ideas principales son:
Mayor papel del Estado que debe garantizar:
Los servicios básicos a toda la población: sanidad, educación, pensiones, justicia, vivienda, transporte, seguridad, etc.
La igualdad de oportunidades: se nazca en el seno de la familia que se nazca y con los recursos que se tenga, y tanto de hombres como de mujeres (esto frente a la idea de libre competencia del neoliberalismo).
Protección social: frente a la idea de neoliberal de la caridad, el Estado se debe hacer cargo de aquellas personas que se encuentran en una situación desfavorecida: paro prolongado, mendicidad, marginación, etc. Ante la inseguridad proponen inversiones en cohesión social o rehabilitación de delincuentes.
Regulación del mercado: el Estado debe intervenir para evitar abusos y desequilibrios derivados del funcionamiento de las leyes de mercado. Impedir precios abusivos de productos de primera necesidad, abusos de posiciones dominantes o de monopolio, la especulación, etc.
Esto implica unos mayores impuestos (para financiar estos servicios) que además deben ser progresivos (que más pague quien más tiene) y redistributivos (sirven para redistribuir la riqueza y como solidaridad entre clases y grupos sociales).
Frente al neoliberalismo creen que no se arregla todo simplemente con el crecimiento, la producción de la riqueza no implica su justa distribución y que no sigan aumentando las desigualdades. Además el crecimiento incontrolado tiene un coste de impacto ambiental de deterioro de la Naturaleza. La socialdemocracia en este punto defiende:
Crecimiento sostenible: que respete el medio ambiente.
No producir tanto, sino distribuir mejor la riqueza: Aplicar el principio de solidaridad también en el ámbito internacional entre países y regiones.
El proceso de globalización se realiza siguiendo el modelo neoliberal.
La occidentalización del mundo.
Si el mundo se occidentaliza, es decir, sigue el modelo económico, político y cultural que predomina en los países occidentales no sólo es porque por su mayor poder económico y político éstos se imponen a los otros sino porque también poseen, además, un poder mediático que difunde y promociona ese modelo, ese modo de vida idealizado. Aquí describimos los instrumentos de difusión del modelo occidental:
Medios de comunicación: los países occidentales poseen los medios de comunicación más poderosos e influyentes capaces de crear y generar corrientes de opinión, destacar unos problemas y ocultar otros, casi siempre desde la óptica y los intereses de los países desarrollados. Son ejemplos la CNN americana y los principales servidores y buscadores de Internet. El dominio y capacidad de influencia que agiganta con las nuevas tecnologías digitales y vía satélite que pueden llegar a cualquier rincón del planeta y saltar todo tipo de censuras de los países no occidentales.
Multinacionales de la industria cultural: la industria cinematográfica, discográfica, televisiva, publicitaria y multimedia está dominada por los países occidentales. A través de ellas se generan y transmiten modas, tendencias, gustos, valores… en definitiva un modo de vida.
La homogeneización cultural.
El impacto de esa influencia de los medios de comunicación acaba uniformizando el modo de vida en todos los lugares del planeta imponiendo el modelo de la sociedad occidental:
Sociedad de consumo de masas: así se denomina el modelo predominante en occidente. Esquemáticamente se podría resumir de la manera siguiente. Los medios de comunicación están omnipresentes en todos los momentos de la vida de las personas generando lo que se denomina Cultura de masas: modelos de vida y valores con los que cada uno se puede identificar a través de un tipo determinado de consumo. La publicidad juega un papel fundamental en el consumismo: el afán de consumir para poseer objetos a través de los que marcar nuestro status social o forma de ser. Las personas pasan a sí a definirse por lo que tienen en vez de por lo que son. El consumismo requiere mayor cantidad de ingresos y para conseguir ese dinero se han de trabajar más horas. El aumento en las horas de trabajo significa una reducción en el tiempo de ocio (que se dedica en muchas ocasiones fundamentalmente al “shoping”: ir de compras a grandes centros comerciales) así como en el de dedicación a la convivencia familiar. Las relaciones humanas se sustituyen así por relaciones puramente económicas y en vez de dar afecto, éste se sustituye por objetos.
Aspectos que se homogeneizan. Prácticamente todos: creencias, costumbres, tradiciones… La forma de concebir la vida, el ocio, la amistad, las relaciones familiares, de pareja, personales o laborales.
Valoración.
El proceso de globalización tiene aspectos tanto positivos como negativos:
a) Aspectos positivos:
Rompe el aislamiento de las culturas dando a conocer la diversidad cultural. Esto relativiza las ideas propias acerca de las cosas (y el modo de vida) y las enriquece pues abre nuevas posibilidades antes desconocidas.
Se produce el mestizaje. Aparece la fusión cultural y racial que genera nueva diversidad y enriquece los modelos que une y fusiona.
b) Aspectos negativos:
Se desarticulan otras culturas. De igual forma que ocurría con la economía la influencia de los medios de comunicación hace que los sistemas de referencia culturales de otros pueblos se trastoquen y desorganicen. En este caso en vez de fusión hay desarticulación: no se unen dos modos que se mezclan con cierta armonía, sino que parte de un sistema desaparece y los huecos son rellenados por esquemas que no los complementan o generan nuevos problemas. La desarticulación de otras culturas se realiza imponiéndoles criterios y valoraciones externas a ellas mismas.
Se uniformiza el modo de vida creyendo que es el único posible, es lo que comúnmente se conoce con el nombre de “pensamiento único”. Esa uniformización puede tener aspectos positivos mejorando derechos fundamentales en todos los lugares del planeta pero también puede generalizar injusticias o valores negativos de nuestra sociedad.

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