Archivos para el mes de: febrero, 2016

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niño-perroEn los últimos años varios estudios científicos han demostrado que los perros pueden llegar a sentir de forma similar a como lo hacen los seres humanos.

Un estudio de la Universidad de Emory, en Atlanta (Estados Unidos) demostró que los canes sienten igual que los niños. El nivel de sensibilidad entre unos y otros es muy parecido.

Así lo demuestra el estudio llevado a cabo por el neurólogo Gregory Bens que, tras realizar una prueba con varios perros, incluido el suyo, logró mostrar que los caninos tienen la misma sensibilidad que un niño.

El experimento consistió en utilizar varios perros y ponerlos bajo un escáner de resonancia magnética. A lo largo de la prueba, los canes recibían distintos tipos de estímulos, lo cual generaba cierta actividad cerebral.

Según la investigación, la actividad cerebral de los perros aumentaba a medida que recibían señales que se relacionaban con la alimentación o los olores de las personas conocidas.

¿Los perros pueden ser optimistas o pesimistas?
Por otro lado, un estudio también relacionado con las emociones en los perros demostró que los canes, al igual que los humanos, pueden ser optimistas o pesimistas.

Es decir, cuando un can se queda solo en casa, se angustia y lo demuestra claramente con sus ladridos, destruyendo cosas o haciendo sus necesidades en el interior.

En ese sentido, la investigación reveló que los caninos están ansiosos cuando se quedan solos y, con su comportamiento, tienden a ser pesimistas.

El profesor Mike Mendl es el responsable del grupo de investigación de la Universidad de Bristol (Reino Unido) que llevó a cabo el estudio.
En distintos medios de comunicación declaró que su equipo fue capaz de desarrollar un nuevo método para estudiar las decisiones pesimistas u optimistas en los perros.

Los investigadores realizaron el estudio con 24 perros que habían entrado recientemente en un refugio de realojo en el Reino Unido.

Un investigador interactuó con cada perro en una habitación aislada durante 20 minutos.

Al día siguiente, se llevó el perro de nuevo a la habitación y luego lo dejó solo durante un período de cinco minutos, tiempo durante el cual su comportamiento era capturado en vídeo.

En esos cinco minutos, los investigadores observaron que el can comenzaba a ladrar, a saltar sobre los muebles y arañaba la puerta. Estas conductas eran repetitivas en los distintos animales.

Con el fin de estudiar la toma de decisiones en esos mismos perros, los investigadores colocaron en un lugar de la habitación un cuenco con comida y otro que estaba vacío. Ambos recipientes se ubicaron en lugares ambiguos.

Los perros que corrían rápidamente a esos lugares ambiguos, como esperando la recompensa de comida, se clasificaron como relativamente optimistas mientras que lo que no se acercaban al tazón eran considerados pesimistas.

Mendl afirmó: “Sabemos que los estados emocionales de las personas afectan sus juicios y que las personas felices son más propensas a juzgar una situación ambigua positivamente. Nuestro estudio ha demostrado que esto se aplica igualmente a los perros”.

Los resultados sugieren que el comportamiento considerado como problemáticos para los propietarios también tiene un significado emocional para los animales, aun cuando la conducta en sí misma no se está expresando.Además, se plantea la posibilidad de que algunos perros puedan ser más propensos a responder con ansiedad cuando se quedan solos.

Eso es importante porque el comportamiento relacionado con la separación es común en los canes, por lo tanto, predecir ese comportamiento puede servir para tratarlos adecuadamente, de manera que puedan alcanzar un buen bienestar.

¿Qué otras cosas pueden sentir los perros?

Otros estudios han sugerido que los perros pueden experimentar emociones negativas como lo hacen los humanos, incluyendo el equivalente de ciertas condiciones psicológicas crónicas y agudas, como puede ser la depresión.

De igual forma, hace algunos años, los síntomas análogos a la depresión clínica, la neurosis y otras condiciones psicológicas fueron en general aceptados dentro de lo que se ha dado a conocer como emoción canina.

Por otro lado, otras investigaciones revelan que los perros también pueden ser celosos. Este tipo de comportamiento, donde un animal se siente frustrado con lo que ocurre con otro, también se ha observado en primates.

En los canes, según los científicos, este tipo de comportamiento se debe probablemente a la estrecha relación que tienen los perros con los seres humanos.
http://misanimales.com/los-perros-sienten-emociones-comparables-a-las-de-un-nino

Aunque va un poco retrasado con el temario, creo que os puede ser interesante para ampliar el tema de Creacionismo y evolucionismo. Es una noticia muy actual ya que da mucho que pensar. Quien quiera puede leerlo y entregar un resumen junto con una reflexión personal al respecto.creacionismo 1

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1_ Haremos equipos o grupos de trabajo ( máximo 4)
2_ Cada equipo elegirá uno de los temas que a continuación se detallan:

_ Etnocentrismo. Contactos con otras otras culturas
_ Diálogo entre culturas. Contactos con otras otras culturas
_ Estudio de la construcción de roles masculino y femenino a través de la socialización. El género
_ Relativismo cultural. Aplicada a como entendemos el caso de la discriminación de la mujer en otras culturas.

3_ Dialogaremos en grupo, buscaremos material y prepararemos una presentación que se hará pública en clase los días 10,11, 14 y 15 de marzo
Debe contener:
definición de términos
caso concreto contextualizado y explicado
conclusiones

Los Papalagi son una colección de discursos escritos por un jefe del Pacífico Sur, Tuiavii de Tiavea, y destinados a su gente. Aparecieron por primera vez en una edición alemana durante la segunda década del siglo XX
Los Papalagi son un estudio crítico orientado antropológicamente, en el que se describe al hombre blanco y su modo de vida. Al leerlo se debe tener en cuenta que está compuesto de discursos dirigidos a los nativos de las islas del Mar del Sur, que habían tenido todavía pocos o ningún contacto con la civilización del hombre blanco.
En la obra se ve claramente el choque cultural, producto muchas veces del etnocentrismo
Los papalagi

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San Valentín o San Consumín (1)

san valentin (2)

Interesantes reflexiones de 1º A

«Si el sistema corporal del hombre es el mismo hoy y hace veinte mil años —cuando los artistas de la cueva de Altamira dibujaban sus bisontes—, quiere decirse que el cuerpo no es lo humano en el hombre. Es lo que tiene de antropoide. Su humanidad, en cambio, no posee un ser fijo y dado de una vez para siempre. […] Resulta que el hombre no tiene naturaleza: nada en él es invariable. En vez de naturaleza tiene historia, que es lo que no tiene ninguna otra criatura. La historia es el modo de ser propio a una realidad, cuya sustancia es, precisamente, la variación; por lo tanto, lo contrario de toda sustancia. El hombre es insustancial. ¡Qué le vamos a hacer! En ello estriba su miseria y su esplendor»

José Ortega y Gasset,
Pasado y porvenir para el hombre actual,
en Obras Completas, Tomo IX (1960-1962),
Revista de Occidente, Madrid, 1965, p. 646.

UNA VEZ LEÍDO Y ANALIZADO EL CONCEPTO DE DARWINISMO SOCIAL:

Busca ejemplos de la historia inmediata que se valieron de el para acciones poco éticas

Haz una valoración de estos supuestos

 

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“darwinismo social”
“El darwinismo social es una especie de sociología cuyos postulados son:

a) que, el hombre formando parte de la naturaleza, las leyes de las sociedades humanas son, directa o casi directamente, las leyes de la naturaleza;

b) que las leyes de la naturaleza son la supervivencia del más apto, la lucha por la vida y las leyes de la herencia;

c) que es necesario que el bienestar de la humanidad vele por el buen funcionamiento de estas leyes en la sociedad.

Así, el darwinismo social puede definirse históricamente como la rama del evolucionismo que postula una divergencia mínima, o ninguna, entre leyes de la naturaleza y leyes sociales, ambas sujetas a la supervivencia del más apto, y considera que estas leyes de la naturaleza proporcionan directamente una moral y una política.

Se distinguirán dos formas diferentes de darwinismo social. Una de inspiración individualista, considera que el organismo social básico es el individuo y que, sobre el modelo de una lucha entre individuos de una misma especie, las leyes fundamentales de la sociedad son la lucha entre individuos de un mismo grupo, cuya lucha entre grupos étnicos (o razas) no es más que la extensión. Otro, al contrario, de inspiración holista, considera que el organismo social básico es la sociedad, que el motor de la historia es la lucha entre razas, y que la lucha entre individuos de un mismo grupo es una ley secundaria, o incluso un hecho perjudicial a la supervivencia de la raza. (…)

El darwinismo social individualista se desarrolla a partir de los años 1850 (antes de la misma publicación de El origen de las especies) y constituye una ideología importante hasta los años 1880 (…) la mayor parte está vinculado al liberalismo económico, predica la no intervención del Estado (…) El darwinismo social holista es a menudo abiertamente racista, se desarrolla sobre todo después de 1880. Predica la mayor parte del tiempo una intervención del Estado en la sociedad y una práctica proteccionista (protección económica, y también protección de la raza (…) La pureza de la raza está en peligro)”

El representante más conocido de esta ideología es un contemporáneo inglés de Darwin, Herbert Spencer. Ingeniero, filósofo y sociólogo Spencer ve en El origen de las especies la clave que permitiría comprender el desarrollo de la civilización, partiendo del postulado según el cual la sociedad humana evolucionaría según el mismo principio que los organismos vivos. A partir de esto, el mecanismo de la selección natural descrito por Darwin sería completamente aplicable al cuerpo social. Spencer es un ideólogo burgués bien afianzado en su tiempo. Fuertemente marcado por el individualismo y el optimismo propio a la clase dominante en la época en que el capitalismo está en plena extensión, se dejará influenciar en gran parte por las teorías “a la moda”, como el utilitarismo de Bentham. Plejánov dirá de él que es ” anarquista conservador, un filósofo burgués.»Para Spencer, la sociedad produce y forma elementos brillantes que serán seleccionados para permitir a esta sociedad seguir progresando. A partir de la teoría de Darwin, el concepto de Spencer se vuelve, aplicado a la sociedad, la “selección del más apto”.

El darwinismo social, como se le llamará después de su exposición por Spencer, coloca en principio la superioridad de la herencia sobre la educación, es decir, la preponderancia de los caracteres innatos sobre los caracteres adquiridos. Si los principios de la selección natural efectivamente funcionan en la sociedad, conviene simplemente no obstaculizarlos para garantizar el progreso social y la desaparición a largo plazo de las “anomalías” como la pobreza o las distintas incapacidades.

En sus evoluciones futuras, el darwinismo social se retomará como fundamento de muchas posiciones y justificaciones políticas dictadas por las necesidades del desarrollo capitalista.

Hoy aún, la teoría de Herbert Spencer sigue sirviendo de pseudo garantía científica a la ideología reaccionaria del ganador y de la ley del más fuerte.

Aristóteles y las hojas del recreo
La educación filosófica, artística y literaria es imprescindible
VICENTE CARRIÓN ARREGUI
4 FEB 2016
Aunque no soy futbolero, en aras de una mejor convivencia escolar colaboro con las actividades deportivas del recreo porque me parece preferible que los alumnos peguen patadas y manotazos al balón a que se los den entre ellos. Además, así me familiarizo con los chavales de la ESO ya que, si nuestros próximos representantes políticos no detienen la aplicación de la LOMCE, los profesores de Filosofía nos veremos desplazados del bachillerato y trataremos de cubrir horarios impartiendo “Valores éticos” a quienes no se apunten a Religión Católica. No es que se nos vayan a caer los anillos por ello, ojo —en mi opinión, cuanto más niños, mayor inclinación filosófica tenemos los humanos—, pero es lamentable que sustraigamos al conjunto de nuestros jóvenes la reflexión crítica asociada a las humanidades.

Pero dejémonos de lamentaciones y volvamos al patio. El otro día había tal cantidad de hojas acumuladas ante una de las porterías que me pareció temerario empezar el partido, por lo que propuse a los chavales que las intentáramos sacar del campo empujándolas con los pies. Me puse a ello y cuando conseguí que unos cuantos alumnos me secundaran comprendí que la juerga consistía en tirármelas a mí ante los divertidos comentarios de los consabidos mirones. Molesto, suspendí el partido y me dirigí al interior del instituto. Con la ayuda del equipo directivo localizamos unos rastrillos y unas bolsas de basura con los que reintenté organizar la recogida.

Para mi sorpresa, apenas un alumno de entre muchas decenas se ofreció a ayudar de buen grado. Los demás miraban, se reían, decían que menganito quería ayudar y se sorprendían cuando les pedía colaboración, como si fuera una humillación inaceptable agacharse y meter las hojas húmedas en sus bolsas. Sólo cuando les amenazaba con algún tipo de sanción o perjuicio a quienes, además de no colaborar, se chanceaban de la situación, fui consiguiendo una cierta respuesta. Lentamente algunos chavales más se fueron implicando por sí mismos. Eso sí, a poco que me descuidara, el palo del rastrillo acababa en la cabeza de alguien, las bolsas medio llenas volvían a volcarse o las hojas re invadían el campo… Pensarán que exagero, pero no crean. Volví a clase con un sentimiento penoso: no solo por la poca participación sino por la tristeza de sospechar que la mayoría de la gente, en el patio como en la sociedad, cree sentirse mejor cuando no colabora que cuando sí.

Justo lo contrario de lo que me tocaba explicar sobre Aristóteles unos minutos después. Por último año, todos los alumnos de 2º de Bachillerato han de dedicar un tiempo a las reflexiones del estagirita sobre la sociedad, ya saben, la preeminencia de lo colectivo, la búsqueda de la felicidad, el bien común, la subordinación de la ética a la política, la satisfacción derivada de hacer las cosas bien, en fin, nada que ver con lo que acababa de vivir en el patio. ¿Será por esto que quitan la Historia de la Filosofía, porque lo que decían esos señores ya no sirve de nada en este mundo en que vivimos tan ensimismados en nuestras cuitas particulares? ¡Qué desazón!

Los profesores de Filosofía no somos una parte accidental del sistema educativo

Les confesaré que me sentía un imbécil intentando explicar lo del holismo, el organicismo, la phronesis o la politeia sin referirme a las dichosas hojas. ¿Acaso la Política de Aristóteles no se caracteriza por su carácter pragmático, en contraste con el utopismo de su maestro Platón? Como habíamos dedicado alguna clase previa a la amistad según la Ética a Nicómaco, utilicé una de sus frases: “Cuando los hombres se aman unos a otros no es necesaria la justicia”, para lanzar algunas cuestiones al vuelo: ¿puede funcionar la recogida de hojas sin amenazas, leyes ni normas (justicia), exclusivamente por la satisfacción de participar de algo que a todos nos beneficia? ¿Son los ciudadanos más felices cuando se sienten parte activa de su comunidad y disfrutan del trabajo bien hecho o, por el contrario, la felicidad mayor estriba en la habilidad para escaquearse y burlarse del trabajo ajeno? ¿Lo que valía en la Grecia antigua sigue siendo válido en lo sustancial o hemos mutado? ¿Para bien o para mal?

No sé muy bien si son preguntas éticas o dianoéticas pero sí que me parecen necesarias, por mucho que a Aristóteles le expulsen de los currículos. Los profesores de Filosofía, desde donde nos dejen, no somos una parte accesoria o accidental dentro del sistema educativo, porque la educación cívica y política de las próximas generaciones es más urgente que nunca vistos los desafíos que nos depara la convivencia intercultural. Desde la tarima o desde el recreo, no importa —uno sospecha que lo aparentemente irrelevante a veces es lo principal—, estamos obligados a recordar a la sociedad que la educación filosófica, artística y literaria es imprescindible para no resignarnos a que nuestros hijos sean de los que se quedan mirando mientras los demás se mojan las manos para que ellos puedan seguir jugando.