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Un hombre al margen, Alexandre Postel
Alexandre Postel (Colombe, 1982) es profesor de literatura francesa en París. Un hombre al margen es su primera novela y con ella ha cosechado el premio Goncourt a la primera novela y el Landerneau. Con un estilo que atrapa desde las primeras líneas y un turbio asunto muy actual -los crímenes que se cometen a través de Internet- ha logrado también un éxito impresionante entre los lectores. Postel cuenta la historia de Damien North, un profesor de filosofía que una mañana tiene una avería en su ordenador. Llama a los servicios técnicos y, horas después, la policía desembarca en su despacho. Los informáticos han descubierto miles de imágenes pedófilas en el disco duro de su ordenador. Sin embargo, Damien North se sabe, es, inocente. A partir de ese momento, la novela muestra la caída vertiginosa de este personaje a los infiernos.
Con reminiscencias de las novelas de Kafka y Philipp Roth, o de laspelículas de Hitchcock, Alexandre Postel se plantea las preguntas de siempre: ¿puede un hombre partir de cero? ¿Se pueden borrar unas falsas acusaciones ante una vida intachable, ordenada, banal? Sí, si existen pruebas materiales. Las imágenes están en el ordenador, por lo tanto Damien North es el acusado. Con un estilo depurado, con frases cortas sin elementos sentimentales, Postel acompaña, durante todo el proceso, a este personaje solitario, rancio, viudo desde hace doce años y cuya vida se centra únicamente en la universidad. Sus reacciones, la imagen que de él sacará la sociedad, la mirada que él mismo proyectará sobre sí mismo, son los temas de los que trata Un hombre al margen.
El escritor analiza con precisión el cambio de percepción que se puede sentir ante una acusación semejante.
Alexandre Postel ha recibido por esta obra el Premio Goncourt 2013 a la mejor primera novela
Cuando la sociedad, desde su miopía habitual, ha decidido que eres culpable, todo lo que hagas o digas o cómo mires la televisión o cómo te sientes en el autobús o cómo te la cojas para mear, todo, absolutamente todo, será una prueba irrefutable (una prueba irrefutable más) de culpabilidad.
La culpa es una mancha que no se quita.

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